Delito por conducción temeraria

¿Cuándo nos encontramos frente a un supuesto de conducción temeraria?

Nos encontramos frente a un delito por conducción temeraria cuando el sujeto infractor protagoniza una acción antijurídica que, consiste en llevar a cabo la conducción de un vehículo de motor o ciclomotor con temeridad manifiesta, poniendo en concreto peligro la vida o la integridad física de la ciudadanía.

De conformidad con esta definición, debemos de apreciar que este tipo de conductas están agrupadas junto aquellas que se enmarcan dentro de los delitos contra la seguridad vial.

¿Qué requisitos debe de presentar la conducta protagonizada para ser considerada temeraria?

Para poder entender mejor este tipo de conductas, cuando hacemos referencia al concepto de temeridad en la conducción, es necesario que nos encontremos frente alguna de las siguientes circunstancias:

  • Conducir un vehículo de motor o un ciclomotor a velocidad que supere en 60 kilómetros por hora en vía urbana o en 80 kilómetros por hora la permitida de forma reglamentaria.
  • Conducir un vehículo de motor o ciclomotor bajo la influencia de drogas tóxicas, estupefacientes, sustancias psicotrópicas o bebidas alcohólicas (y en todo caso, conducir con una tasa de alcohol en aire espirado superior a 0,60 miligramos por litro o una tasa de alcohol en sangre que supere 1,2 gramos por litro).

¿Nos podemos encontrar frente a otros supuestos considerados como conducción temeraria?

Nuestro legislador no sólo hace referencia a las conductas anteriormente expuestas, si no que cabe apreciar que hay otra sería de situaciones que deben de ser consideradas también como conducción temeraria, entre las que cabe apreciar aquellas que se realizan con mayor frecuencia en nuestra sociedad como son los supuestos de conducción por una autovía o autopista durante varios kilómetros en sentido contrario.

En todos y cada uno de estos supuestos, no es suficiente con que se produzca una temeridad manifiesta en el momento de la conducción, sino que será necesario la apreciación de un concreto peligro frente a otro sujeto.

¿Qué penas son aplicables en el delito de conducción temeraria?

Cuando nos encontramos frente a una acción constitutiva de un delito de conducción temeraria del tipo básico, debemos de apreciar que las penas que tiene aparejada este tipo de conductas de conformidad con nuestra jurisprudencia, son las siguientes:

  • Penas de prisión de 6 meses a 2 años
  • Y la privación del derecho a conducir vehículos a motor y ciclomotores por un tiempo entre 1 y 6 años.

Debemos de apreciar que este tipo de delitos contra la seguridad vial pueden conllevar la apreciación de subtipos agravados, como sería aquel que se produce cuando la conducta se realiza con manifiesto desprecio por la vida de los demás y cuyas penas oscilan entre los 2 y 5 años de prisión , multas de 12 a 24 meses y privación del derecho a conducir vehículos a motor por entre 6 y 10 años.

Del mismo modo que existen los subtipos agravados, debemos de hacer referencia aquellas conductas que incurren en la posible aplicación de circunstancias atenuantes, como sería el caso de aquellas conductas que se realizan sin poner en concreto peligro la vida o la integridad de las personas. En estos casos las penas aplicables son las respectivas a las penas de prisión de 1 a 2 años, de multa de 6 a 12 meses y privación del derecho a conducir vehículos a motor y ciclomotores por tiempo entre 6 y 10 años.

¿Qué sucede cuando la conducción temeraria va aparejada a la comisión de otro delito?

Es habitual en nuestra sociedad, que los delitos de conducción temeraria no sólo conllevan la apreciación de un riesgo relacionado con la seguridad vial, sino que en la mayoría de supuestos la realización de estas conductas tienen como resultado la apreciación de una lesión o incluso en algunos casos la muerte de otra persona. Resultado lesivo que constituye un delito, como un delito de lesiones o de homicidio imprudente.

En aquellos casos donde nos encontramos frente a estos supuestos, debemos de apreciar que las conductas delictivas protagonizadas por el sujeto infractor se castigarán teniendo en cuenta la infracción que conlleve una pena más grave, aplicando dicha pena en su mitad superior y además se deberá de hacer frente al pago de la correspondiente responsabilidad civil.

Ejemplos

Un claro ejemplo de la comisión de un delito de conducción temeraria del subtipo agravado, sería aquel que se produce cuando una persona conduce a una velocidad excesivamente alta por una calle residencial y transitada, sabiendo que pone en peligro la vida de las personas que circulan por ella y aún así continuando la marcha en las mismas condiciones.

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